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Por un nuevo modelo energético en Canarias

Manifiesto por un Nuevo Modelo Energético para Canarias

 

1.

Necesitamos cambiar hacia actitudes más responsables en las formas de producir y consumir la energía. Este cambio empieza con políticas serias de ahorro y eficiencia a todas las escalas: desde los consumos directos de la edificación, hasta la planificación urbanística y territorial, estrechamente vinculada a las necesidades de movilidad, consumo energético y generación de emisiones de GEI. La arquitectura y el urbanismo son, en Canarias los sectores que más energía consumen.
 

2.

Canarias es el territorio español con mayor potencial en producción de energía procedente de fuentes renovables: sol, viento y geotermia. Fue pionera en producción y hoy está a la cola del país debido a la falta de apoyo político decidido a esta industria no contaminante. Las energías renovables son un valor propio y su implantación se ha desincentivado, inexplicablemente, desde el punto de vista administrativo y normativo, situación que debe revertirse en el archipiélago de forma urgente.
 

3.

Canarias, como territorio insular aislado, debe buscar la mayor independencia energética posible del exterior. Esta necesidad supone una cuestión estratégica de vital importancia para nuestro futuro. La ausencia de compromiso político en esta materia ha sido la norma en nuestro modelo de desarrollo y nos hace muy dependientes del suministro exterior en la era del fin del petróleo barato y accesible.
 

4.

Las energías renovables son un gran nicho de creación de empleo y de generación de riqueza en Canarias a corto y medio plazo. Un sistema energético basado en energías limpias es mucho más intensivo en mano de obra que el modelo centralizado, vigente en la actualidad.
 

5.

La tecnología permite que la producción de energía eléctrica, procedente de fuentes renovables, tenga un menor coste que la procedente de energías convencionales, que además son contaminantes. El cambio climático es una realidad y la adopción de acciones decididas, tendentes hacia un modelo energético más sostenible, debe ser prioritario en la agenda política de cualquier institución: local, insular o regional.
 

6.

La correcta gestión de la energía, y del agua, va a ser uno de los vectores estratégicos de desarrollo del siglo XXI. La población canaria de hoy debe comprometerse con las generaciones futuras, reclamando a todas las instituciones y partidos de gobierno la adopción de medidas encaminadas a garantizar un acceso seguro y solidario a dichos recursos. Por ello es clave la orientación de la acción política hacia un Nuevo Modelo Energético sostenible para Canarias.